Colgar un cuadro sin que la pared quede llena de agujeros

Parece sencillo e incluso nos sentimos poderosos con el taladro en la mano, hasta que vemos el resultado casi siempre chapucero. En muchas ocasiones agujereamos la pared sin tener del todo claro por ejemplo, la ubicación ideal, el peso del cuadro o la nivelación del mismo.

En primer lugar, si no queremos fallar en el intento, es imprescindible un taladro y una broca de buena calidad. Además debes asegurarte de tener a mano hembrillas, alcayatas y sus respectivos tacos, un martillo y un nivel. Antes de taladrar, es necesario verificar el tipo de pared, si es de ladrillo es necesario una broca widia y, en caso de una pared de yeso laminado, es mejor una broca metálica.

En segundo lugar debes poner las hembrillas en los laterales de atrás del cuadro. Para facilitar la entrada de las hembrillas en los bastidores laterales, hay dos opciones: o bien se utiliza una broquita fina o, una barrenilla. Aunque hay que tener en cuenta que hoy en día la mayoría de los cuadros vienen con las hembrillas incorporadas.

El próximo paso es determinar la posición del cuadro en la pared. Lo lógico es tomar como medida de referencia la altura de los ojos.

Por fín, el último paso y decisivo se pone el cuadro en la pared y se le da un golpe seco para que deje una marca en la pared, en esta marca taladra directamente, pon el taco, coloca la primera alcayata y cuelga el cuadro de este lado. Pon el nivel encima del cuadro, nivélalo y realiza un segundo golpe para que quede la segunda marca, taladra dicha marca, pon el taco y la alcayata y solo te queda colgar el cuadro y listo, así de fácil.

Momento de colgar un cuadro en una pared de la habitación Reformas 25-04-2017 Compartir artículo:

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